miércoles, 29 de diciembre de 2010

El bordado artístico hurdano






El bordado artístico hurdano

Eutimia Martín Calvo

Hablando con Eutimia Martín, uno se reafirma en el tesón que muchos hurdanos ponen en la conservación de las tradiciones hurdanas y en su especial habilidad por los trabajos manuales.
Aprendió Eutimia de niña de las enseñanzas de una señora mayor de su pueblo, Pinofranqueado, Eliodora Bravo a la edad de nueve años, que con esmero enseñaba el arte de un bordado diferenciado del más tradicional de Lagartera. “Los dos van contando sobre el hilo, pero el lagarterano va haciéndolo en cuadros y el hurdano en redondo”.
Otra de las características que diferencia el bordado hurdano del castellano es el cordón que va delimitando todo el dibujo.
El bordado hurdano se remonta al siglo XVII y siempre ha gozado de una gran reputación dentro del bordado clásico español.
Lo arabesco de sus composiciones caracteriza al bordado artístico hurdano. Los motivos del bordado adquieren formas muy variadas, flores, palmeras, pájaros exóticos, hojas, espigas, racimos de uvas, rosas, hojas de trébol, frutas, que se plasman en colchas, cojines, mantelerías, tapetes y otras aplicaciones en pos de la decoración de los hogares hurdanos.
Los motivos van casi siempre ligados por líneas curvilíneas formando troncos.
Los colores que predominan en el bordado hurdano son tres: azul, rojo y blanco. También forman partes de la gama de tonos habituales los amarillos, verdes y el marrón.
El bordado hurdano puede realizarse a mano teniendo práctica, aunque para mayor perfección se debe ejecutar en un pequeño bastidor redondo.
Tiene mucha importancia la elección del material de soporte para esta clase de bordado. Las telas de hilo gruesas y los crepés son las más indicadas por la clase de hilos que se deben emplear para bordar.



Puntos más característicos del bordado hurdano artístico

Punto de hormiga: se utiliza como adorno entre los bordados y el borde de las labores. Primera pasada «A», es el punto sencillo. «B» es punto de hormiga doble. «C» indica la segunda pasada.
Punto de galón: se forman con él troncos y hojas. Siempre se perfila en sus dos lados con punto de tallo. Si se utiliza como remate en el borde de las labores, no se perfila.
Punto de galón con pespunte: muy original y decorativo para cenefas y bordes de mantelerías. El pespunte se hace con un color contrastado.
Punto de espina: sencillo y bonito punto para líneas ondulantes formando tallos y troncos. También se emplea en hojas y espigas.
Punto de tallo: se utiliza en todas las labores, perfilando hojas, flores, corazones y otros motivos. Con mucha frecuencia formando tallos y líneas.
Punto de sierra: punto de mucho ornato y decoración. Puede trabajarse en línea recta y curva.
Punto de nudos: indicado para formar las semillas de las flores. También se aplica en superficies extensas de aves exóticas.
Lanzado contrariado: muy práctico, elegante y fácil para motivos circulares, uvas, bodoques, etc.
Realce inclinado: se emplea de continuo en hojas y flores; muy a menudo van perfilados estos motivos con punto de tallo.
Realce recto: Con este realce se trabajan hojas y flores. Se emplea en diseños grandes por medio de bandas o cheurrones y en zonas paralelas –tiras–.

Para ver este tipo de bordado hurdano en Pinofranqueado, hay que preguntar por la Asociación de Mujeres del pueblo, en especial por Eutimia Martín a la que se la puede localizar en el Hotel Rural Castúo en la época de invierno y en el chiringuito del río en los veranos.